HIGH SCHOOL sweethearts Katie and Vince have been a couple for over 11 years and happily married for five. Nine years into their relationship; however, Vince dropped a bombshell: he – or they – were gender fluid. Identifying on some days as Natasha, a woman with long hair and bangs and an expert at makeup application, other days they revert back to the more traditionally male alter ego of Vince, the man that Katie fell in love with. A year ago Natasha went public and now Natasha and Vince enjoy shopping trips and coffee dates together - but it’s only Vince that Katie is physically attracted to.
Sitio creado para las personas que les gusta usar ropa del sexo opuesto y que mantienen una relación heterosexual.
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miércoles, 6 de mayo de 2020
My Boyfriend Is A Crossdresser - And I Love It | LOVE DON’T JUDGE
A woman has embraced her boyfriend’s love for crossdressing by going out on their first public dinner date as two women. Benjamin, 25, and Nastia , 22, are a heterosexual couple with a difference. Both working in creative fields as artists and photographers, they are used to breaking boundaries in their respective crafts. However in their personal lives they have found a new way to express themselves – by crossdressing. While the pair have debuted their alter-egos numerous times in public, this has always been in LGBT+ friendly venues where safety was not a concern. However on their first official dinner date as two women, the couple ventured out into town, away from their usual safe spaces.
miércoles, 8 de mayo de 2019
Mi marido es un travesti
Dejamos aquí el documental "Mi marido es un travesti", útil para acercarse a la pareja y romper con los prejuicios sobre esta práctica.
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Así rompió estereotipos este joven en sus XV años
Con el apoyo de su familia, este joven rompió estereotipos al celebrar sus XV años de una manera espectacular. ¡Aquí las fotos!
Los XV años son una celebración típica de México. Es muy común que en nuestro país se realicen grandes fiestas para conmemorar las quince primaveras de una persona. Hasta hace poco este jolgorio estaba reservado casi exclusivamente para las mujeres, pero todo ha cambiado. Osvaldo es un joven mexicano de Morelos, que decidió romper estereotipos y celebrar su cumpleaños número quince de una manera increíble.Homosensual habló con Osvaldo Arteaga para que nos contara más detalles sobre su fiesta y cómo fue que decidió hacer unos XV años que rompieron con barreras y estereotipos que ha impuesto la sociedad.
Según nos comentó, Osvaldo se identifica como gay y desde pequeño se sintió atraído por los niños. Además de esto, siempre contó con el apoyo de su madre y sus hermanos. Esto fue lo que le motivó a querer tener una fiesta de XV años.
Un sueño que se hizo realidad
De acuerdo a lo que relató Osvaldo a Homosensual, cuando era niño vio cómo su mamá organizaba las fiestas de XV años de sus hermanas y ahí fue donde le nació la idea de tener una propia. Con el paso de los años él le dijo a su madre que quería tener una celebración de su cumpleaños número quince igual a la de sus hermanas.Aquí algunas de las fotos que nos compartió:






"No es fácil que las personas te acepten. Siempre habrá alguien que te quiere ver abajo, pero si quieres ser feliz tienes que dejar todo eso a un lado. Lo único que importa es que cumplas tu sueño y te ames y valores por lo que eres"
jueves, 7 de marzo de 2019
VIDEO: "¿Tu pareja salió del closet?"
La terapeuta especialista emociones Astrid Perellón publicó este video dirigido a mujeres que tienen una pareja que se traviste. Aquí podrás encontrar algunas recomendaciones sobre cómo lidiar con esta confesión en sus primeros momentos. Video muy recomendable.
Se trata de un video en su espacio de facebook, por lo que dejamos aquí el link: https://www.facebook.com/watch/?v=244377386450767
Foto: Facebook
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viernes, 25 de agosto de 2017
Boy Dressed As Girl By Mother
Many mothers around the world love dressing up their sons as girls. It's just for fun and the boys also get to know how it feels to be a girl, wear pretty dresses, makeup and feel beautiful.
Kinky Boots - Botas audaces para pies diferentes
Inspirada en una historia verdadera, esta comedia refrescante y reconfortante fue creada por el exitoso equipo que nos trajo Calendar Girls.
Durante generaciones, la familia Price ha fabricado zapatos masculinos muy conservadores y cómodos. Para salvar el negocio de la inminente bancarrota, el joven Charlie Price busca el consejo de un nuevo consultor creativo: un pícaro cantante travesti de cabaret, cuyo estrambótico estilo y diseños alocados traen una bocanada de aire fresco a la anticuada fábrica. Divertida y original, esta es una película obligatoria que demuestra que para encajar hay que llamar la atención.
- Actores:Chiwetel Ejiofor, Nick Frost, Sarah-Jane Potts, Joel Edgerton
- Director:Julian Jarrold
Viva
Jésus es un joven tratando de encontrarse a sí mismo. Trabaja en el barrio peinando a mujeres y travestis en un cabaret, encargándose de las pelucas, pero su sueño es subir al escenario como transformista e interpretar canciones, sin embargo tiene que luchar con el rechazo de su padre.



Viva es una película cubana de 2015 del director Paddy Breathnach y protagonizada por Jorge Perugorría.
Hurricane Bianca
Cuando despiden a un profesor de Nueva York de una secundaria en Texas por ser gay, él regresa vestido en drag como “Bianca”, y pronto todos se dan cuenta que a esta profesora no la puedes contrariar. Una comedia dinámica sobre venganza con Bianca del Rio, ganadora de RuPaul’s Drag Race, (el cómico Roy Haylock).
miércoles, 26 de abril de 2017
Travestismo de hierro y papel
La colección de fotos del cineasta Sébastien Lifshitz en Arlés recorre los orígenes del movimiento transgénero a través de imágenes anónimas de mercadillos de medio mundo
Seguirá exasperando a los reaccionarios más furibundos, pero el travestismo
es tan antiguo como la humanidad: ahí están los mitos griegos, las
vidas de santos, las leyendas chinas y el teatro barroco para
demostrarlo. Con la invención de la fotografía, a mediados del siglo
XIX, aparecen las primeras muestras visibles de una práctica proscrita
durante siglos en nombre del orden sexual, sobre el que reposaba también
el social. El Antiguo Testamento consideraba que el travestismo suponía
“una abominación a los ojos de Yahvé”, mientras que la ley civil de
muchos países europeos lo castigó con la pena capital hasta el siglo
XVIII, cuando quedó sustituida por una simple multa y fue catalogada
como perversión clínica.
Esta
firme prohibición no impidió que parte de la humanidad siguiera
vistiéndose con el atuendo del género opuesto. La colección fotográfica
del cineasta francés Sébastien Lifshitz supone una prueba adicional de
ello. Su archivo, formado por 2.000 imágenes anónimas rastreadas en
mercadillos de medio mundo durante los últimos 20 años, se expone por
primera vez en los Encuentros Fotográficos de Arlés,
que se celebran en la ciudad francesa hasta finales de septiembre. La
colección también ha dado lugar a un libro, recién publicado, Mauvais genre (Éditions Textuel), que traza una historia anónima del travestismo durante el último siglo.
Dos ferrotipos decimonónicos retratan a proletarias vestidas con el
atuendo masculino, tal vez porque sus empleadores no pusieron cortes
femeninos a su disposición. Aparecen mujeres vestidas de esmoquin en la
Inglaterra victoriana y prisioneros de un campo de guerra alemán durante
la Primera Guerra Mundial,
engalanados con ropajes femeninos en un contexto enigmático. Después,
la colección se adentra en las bambalinas de un cabaret transformista en
el Nueva York de 1960 y en un exuberante concurso de drag queens,
un par de décadas más tarde. El conjunto recorre los cambios en el
significado social del travestismo, a través de imágenes que no fueron
tomadas para ser expuestas en público. “Recogen una memoria privada y
secreta. Por ese motivo, hay quien considera que mostrarlas en público
es una violación”, reconoce Lifshitz, que no comparte esa opinión.
“Estas fotos nos pertenecen a todos. Reflejan la historia de una manera
distinta: no a partir de los nombres ilustres, sino de la microhistoria,
de las vidas anónimas y olvidadas”, sostiene el cineasta de 48 años,
que se ha especializado en retratar la diferencia sexual a través de la
ficción y el documental, con títulos como Primer verano o Les invisibles.
Sin estar siempre animada por una voluntad subversiva, esta práctica
terminó adquiriendo un cariz político innegable, más allá del aspecto
paródico que suele asociarse al transformismo. “El objetivo de estos
hombres y mujeres no era solo burlesco. A veces, tenemos la sensación de
descubrir una especie de pretransexualidad, un precedente al actual
movimiento transgénero”, afirma Lifshitz. La historiadora francesa
Christine Bard, autora del ensayo Historia política del pantalón
(Tusquets), sostiene la misma tesis en el catálogo: “Como en el
desorden autorizado durante los carnavales, implica una suspensión
temporal de la prohibición de invertir los roles. Estas imágenes hacen
visibles los marcadores de género. Los desnaturalizan y revelan que son
un código, una arbitrariedad cultural”.
La estadounidense Virginia Prince, que nació llamándose Charles, se
convirtió en una pionera del activismo transgénero con su revista Transvestia,
que empezó a publicar en 1960. Desde sus páginas, dejó clara la
separación entre sexo y género (el primero corresponde a la biología; el
segundo, al rol que se le atribuye culturalmente). “Se confunde el sexo
con el género. Yo siempre soy de sexo masculino, pero cuando me
convierto en Virginia tengo género femenino”, dejó escrito. Se
anticipaba así a la tercera ola de feminismo que arrancó en los noventa y
a los grandes nombres de la teoría queer, como Judith Butler, autora de Deshacer el género, volumen de referencia publicado en 1990.
Para la historiadora de la fotografía Isabelle Bonnet, el valor de
este archivo es considerable, ya que “apenas existen
autorrepresentaciones de las minorías transgénero previas a los
movimientos de liberación gais y lésbicos de finales de los sesenta”. Es
decir, anteriores a la revuelta de Stonewall en 1969. “Su historia nos
concierne a todos, porque examina los estereotipos ligados a la
sexualidad y al género. El pensamiento binario de una virilidad
—positiva— opuesta a una feminidad —negativa— no es ni natural ni
demasiado antiguo. Se desarrolla en el siglo XIX y comporta una fobia de
la afeminación de los hombres”, asegura Bonnet en el libro. De ahí
surgirá la llamada “gran renuncia masculina”, teorizada por el
psicoanalista John Carl Flügel: la imposición de un vestuario
desprovisto de ornamentos para los varones.
Las imágenes más enigmáticas de la colección son las que se alejan
tanto de los parámetros políticos como de los burlescos, para
inscribirse “en un extraño deseo de normalidad”, como apunta Bonnet. Por
ejemplo, una larga serie de fotos describe las fiestas de un grupo de
hombres que, durante los años treinta y cuarenta, se reunieron a puerta
cerrada en sus domicilios de la periferia de Washington para vestirse y
maquillarse como mujeres. Pero no emulaban el estilo de las estrellas de
Hollywood, sino el de amas de casa de suburbio residencial. Mientras
tanto, en las universidades estadounidenses para mujeres se celebraban
los llamados mock weddings (o bodas de broma), documentados en
este archivo: una estudiante se vestía de hombre y la otra, de mujer. La
vida estudiantil suponía un paréntesis en el que la bisexualidad estaba
tolerada, antes del acceso a la vida adulta. En el viejo continente
tampoco faltan los ejemplos. En algunas regiones francesas, las mujeres
solteras solían vestirse de hombre durante las fiestas de Santa
Catalina, patrona de las célibes, hasta el primer tercio del siglo XX.
La depresión económica y el clima de preguerra hicieron que estos
ejemplos de travestismo lúdico cayeran en desuso, “aplastados por el
conformismo moral de los años treinta”, como apunta Bard.
La realidad ignorada
La publicación de Mauvais genre coincide con un momento de visibilidad creciente del colectivo transgénero en la cultura. Lo demuestran películas como La chica danesa o Tangerine, aplaudidas series como Transparent y Orange is the new black, o los artistas Zackary Drucker y Rhys Ernst, que reflejaron sus operaciones de reasignación de sexo en Relationship,
un proyecto fotográfico presentado en la pasada bienal del Whitney de
Nueva York. Esos ejemplos apuntan a una normalización relativa de una
realidad que, hasta no hace tanto, era ignorada o tratada de manera
truculenta o caricaturesca. “Se ha necesitado tiempo. La historia de la
transexualidad es muy reciente, porque no empieza hasta la posguerra
europea, a excepción de tres o cuatro casos”, contextualiza Sébastien
Lifshitz, que retrató a un personaje transgénero en Wild side,
una de sus primeras películas. “En los últimos 15 años, se les ha
empezado a prestar una atención fuerte en el cine y el resto de la
cultura, pero también en los estudios de sociología y de historia. El
problema es que los textos de la teoría queer no suelen contar
con imágenes que reflejen un fenómeno más complejo y diverso de lo que
habíamos imaginado”, afirma el director. Su colección supone, en ese
sentido, un referente visual bienvenido.
sábado, 22 de abril de 2017
martes, 18 de abril de 2017
Los travestis que 'salen del clóset' por unas horas en Bogotá
Fotos: Ana González Combariza / EL TIEMPO
Hombres que disfrutan lucir como mujeres encuentran en TranxTienda un espacio de liberación.
Publicado en El Tiempo
El bullicio de la carrera 10.ª, en pleno centro de Bogotá, poco a poco
desaparece a medida que se escalan las rampas del Centro Comercial
Galaxentro, ubicado en la carrera 10.ª con 19. En el cuarto piso se oyen
voces y el sonido de un televisor dentro del único local abierto en la
zona. Allí, orgullosa del trabajo que desempeña todos los días, está Derly, dueña de TranxTienda y encargada de darle vida a esa feminidad escondida tras cada hombre que visita su boutique.
Derly asumió su feminidad por completo tras una extorsión, razón por la
cual debió contarle a su familia para detener el crimen. Su hija, desde que se enteró de la realidad de su padre, le dice Mapi, “por ser mamá y papá al tiempo”.
Luego conoció a Zahyra, su actual esposa, y con ella tiene un hijo de 3
años. Ambas atienden, maquillan y están al frente de la tienda.
Sus
facciones no son impedimento para que en este lugar, donde pueden dejar
de lado los señalamientos y los prejuicios, les permitan verse como les
gusta y como quieren: arreglar su cabello, pintar sus labios y lucir
ciertos accesorios que, en su cotidianidad, no pueden exhibir.
Una
vez al mes, Felicia, de 30 años, llega a TranxTienda para transformar
por completo su vestuario, maquillarse y sentirse como toda una mujer.
Su esposa, que es heterosexual, sabe dónde está y acepta que un día cada
30 vaya y disfrute con más personas que comparten sus mismos gustos. La familia de 'Felicia', sin embargo, no sabe que ella es en realidad ‘él’,
razón por la que decide no mostrar su rostro. “Cuando uso falda me
siento completa porque es la expresión máxima de feminidad. Además, me ha ayudado a entender lo que le pasa a mi esposa y a las demás mujeres a diario en la calle o en el transporte público”, dice.
Los
pantalones, las camisas y los zapatos dan paso a las faldas, las
pelucas, las uñas postizas, al labial y a los accesorios. El mundo de
los hombres al que se ciñen a diario hace una tregua y ellas salen a
flote. Para algunas es la oportunidad de, por fin, hacerlo con total
comodidad.
Algunas
clientas dan pequeños paseos en el centro de Bogotá o almuerzan en un
restaurante cercano vestidas tal y como salen de la tienda. No obstante,
hoy las chicas van a ir a un lugar en Chapinero que frecuentan
travestis. Por eso, la pinta debe ser pensada especialmente.
Algunas
de las prendas que ellas usan deben ser confeccionadas especialmente.
Derly explica que los zapatos, las faldas y las blusas tienen que
acondicionarse para ajustarse a los rasgos físicos masculinos. “Las tallas de zapatos son más grandes, la espalda más ancha y las caderas menos pronunciadas, así que es necesario que todo sea armonioso para que no se vean como si estuvieran disfrazados”, dice.
Las
visitantes de TranxTienda se consideran ‘cross-dressed’, una categoría
en la cual el único interés es el uso de prendas femeninas y no un gusto
sexual o sentimental hacia los hombres. Muchas clientas tienen esposas e hijos y no consideran que su gusto interfiera con su día a día.
A
‘Andrea’ no le gusta revelar su edad, ni mostrar sus manos ni su rostro
por sus facciones rudas y para evitar que terceros la reconozcan. Sin
embargo, su transformación es tal que bien podría ser la mamá, tía o esposa de cualquiera. Siendo ‘Andrea’ no habría por qué dudar de que es una mujer.
Estas
mujeres tienen las habilidades de la vanidad femenina a flor de piel.
Si bien no lo hacen a diario, manejan el maquillaje con bastante
destreza, también se pegan y pintan las uñas como si fuera parte de su
rutina.
‘Valeria’,
a diferencia de las chicas que estaban en la tienda, es bisexual y
asume su rol femenino cada fin de semana. Los otros días trabaja entre cemento y ladrillos en una construcción. Reconoce que en ese mundo “lo primordial es la seguridad”.
Salir
al convulsionado centro de Bogotá con tacones, falda y maquillaje
requiere valentía y seguridad. Dejar salir del clóset al travesti que se
viste de traje, overol y 'jeans' es, según Katherine “un momento de completa plenitud”.
La
TranxTienda no es una casa de belleza donde suelen prepararse las
transformistas para eventos y reinados, aquí, los travestis encuentran
un lugar para 'salir del clóset': pueden probarse ropa, comprar en la
boutique, mandar a confeccionar sus modelos y guardar todas sus
pertenencias de mujer, que usualmente no pueden tener en casa. Hay casilleros que se arriendan mes a mes.
Ese
es el trabajo de Zahyra (izq.) y Derly (der.): ayudar a ‘las chicas’
para que al verse al espejo no tengan duda de su feminidad. ‘Felicia’,
‘Katherine’, ‘Andrea’, Valeria’ y muchas otras trans pasan por las manos
de Derly para quedar perfectas. Como amigas se aconsejan sobre vestidos
y accesorios que podrían lucir.
Las
chicas’ como 'Katherine' (foto) están listas para ir, algunas por
primera vez, al mundo nocturno de Chapinero. Cuando regresan a
TranxTienda, la ropa de mujer se queda en el casillero y el maquillaje,
envuelto en una toallita húmeda, a la espera de una próxima
transformación.
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jueves, 30 de marzo de 2017
Martín: The boy who wore a girl's uniform
Martín siempre estudió en escuelas exclusivas para varones en Sevilla, España, hasta que un día se preguntó por qué no había chicas en su colegio y cómo era convivir con ellas hasta que un día decidió entrar a una escuela exlusiva para mujeres y pasó un año entero asumiendo el rol femenino.
martes, 21 de marzo de 2017
jueves, 2 de febrero de 2017
Mi Novia El Travesti
Alberto es un soltero ya avanzado en años que conoce a Dominique. Todos
creen que Dominique es un travesti, del cual se enamora Alberto, pero en
realidad es una chica que adoptó esa identidad para encontrar trabajo
en el mundo del espectáculo. Esta confusión generará un enorme conflicto
interno en Alberto, que cree haberse vuelto homosexual. Además,
comienza a tener problemas en el trabajo ya que sus compañeros lo
molestan por el hecho de salir con un supuesto travesti, y en su familia
lloran de tristeza al enterarse por una revista de espectáculos sobre
esa falsa noticia.
Esta película argentina de 1975 cuenta con la dirección de Enrique Cahen Salaberry y las actuaciones estelares de Alberto Olmedo como Alberto (Laucha), Susana Giménez como Dominique/María Isabel.
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Osvaldo junto a sus chambelanes en la sesión de fotos. / Foto: Facebook




