lunes, 15 de agosto de 2016

Bajo Mi Falda, Con Sharom Nadine - Programa 01 (14/08/2016)




Les dejamos un enlace a la primera edición del programa de radio por internet Bajo Mi Falda, con Sharom Nadine, una emisión online única en su tipo en toda Latinoamérica, creada para ir más allá del sexo, género o identidad, con mucha clase, chispa, inteligencia y buen gusto.

Conducido por la travesti bisexual Sharom Nadine desde Maracaibo, Venezuela, el programa tratará temas de sexualidad en general y sobre la comunidad LGBTTTI en particular.
 

Buena radio siempre diversa, para tod@s los hablantes del idioma español.

Puedes escuchar una nueva emisión en vivo cada domingo a las 7:00 PM hora de Venezuela (5:00 PM hora del centro de México) o buscar la grabación posteriormente en su espacio en la red Soundcloud.



ENLACE AL AUDIO EN SOUNDCLOUD:
https://soundcloud.com/sharom-nadine/bajo-mi-falda-con-sharom-nadine-programa-01-final

ENLACE A LA PÁGINA OFICIAL DEL PROGRAMA:
http://www.bajomifalda.tk/

miércoles, 3 de agosto de 2016

Recuerdo cuando era niña



Por Sharom Nadine

 
Recuerdo cuando era niño y me di cuenta que también era niña

Me visto de mujer desde los 12 años, una mezcla fatal de mucho tiempo sola en casa, aburrimiento, alma femenina, demasiadas curiosidad y un conjunto de babydoll azul celeste con string bikinis a juego en la gaveta abierta de la ropa íntima de mi mamá.

Siempre fui apasionada de la ropa de chicas, siempre me pregunte que se sentiría, las cintura ajustada y los zapatos con tacones altos, tener pechos o llevar pinturas en la cara, era algo tan intrigante para mi inquieta cabecita pre adolescente, como un rompecabezas que no era mí, ni tenía idea de cómo se armaba, pero que no podía soportar ver desarmado. Me urgía descubrir que pasaba más allá de la ropa aburrida que los hombres se ven forzados a llevar.

Por aquella época tuve mi primer y único sueño húmedo, por supuesto involucraba soñarme vestido con ropa de mujer, me levante avergonzado de cómo mi cuerpo me había traicionado a cambiar sábanas y darme un baño de media noche, para borrar las evidencias de aquel “accidente”. Pero entonces, la curiosidad se convirtió en algo más fuerte, era posesa del deseo de saber porque las mujeres se tardaban tanto vistiéndose y que se sentía llevar un brassier,

Muchas veces estuve cerca, hasta que me descubrieron, y gracias a que en ese momento descubrí lo buena mentirosa que puedo ser si hace falta (aunque no me gusta mentir), no hubo problemas mayores. Tuve momentos de disfrute increíble, momentos de culpa terribles; hice mil promesas de nunca volver a vestirme, que se rompían en el momento que la casa se quedaba sola y tenía a mi disposición el closet de mi mamá, closet que yo conocía mejor que ella, ya que combinaba la ropa en maneras que ella nunca hubiese pensado. Me hice experta en sus tacones y en su maquillaje, tanto que en bachillerato sabía más de ropa, maquillaje y andar en tacos altos, que cualquier compañera de clases, es una lástima que nunca se lo pude echar en cara a las que me trataban mal

Mi forma de aprender fue doloras y basada en el ensayo y error, sin YouTube, sin siquiera internet, sin amigas cercanas, ni nadie a quien contarle, tuve que aprender viendo e imaginándome por mi misma como se hacía cada cosa. Uno de los momentos más horribles, fue cuando me dio curiosidad por pintarme las uñas; sabía dónde mi madre guardaba su kit de manicure y sus pinturas, elegí un rosa fuerte precioso, me lo apliqué con toda la paciencia del mundo y me encantó el resultado. Cuando comenzó a acercarse la hora del regreso de mis padres, en mi ignorancia creí poder lavar la pintura de mis uñas con agua y jabón, idea que se hizo añicos tras el intento, desconociendo yo el uso del quitaesmalte, recurrí a frotarme dolorosamente con una esponja hasta que mis dedos sangraron y la última molécula de esmalte dejó mis uñas. Cuando días después descubrí las bondades de la acetona, todo se hizo claro para mí.

Esa es sólo una de las anécdotas de mis inicios en el mundo de la femineidad, de mi entrada al mundo de rosa y encaje.



-Contacto:
sharom_lover@yahoo.com

Esos piropos


Por Sharom Nadine
Llámame vanidosa, llámame creída, lo que quieras, pero amo los piropos.

Hay piropos que vienen del lugar menos pensado, otro que te alegran el día, algunos incómodos y otros más que bienvenidos, la cosa es que me gustan casi todos. Los disfruto como pequeñas perlas de autoestima y como muestras de que mi transformación es placentera a los demás.

Un cumplido a tiempo, puede cambiar un día malo en uno más soportable y llevadero, un ceño fruncido en una sonrisa que se escapa por la comisura de los labios, es rico sentirse que todo el tiempo que pasaste rindiéndole pleitesía a Nuestra Señora del Closet, a los Santos Cosméticos, a la Divina Depilación, a nuestra Santa Madre Peluca y a las benditas deidades de los Accesorios, han pagado su fruto.

Los mejores piropos son los que llegan sin avisar, sin esperarlos y de personas que amas pero de la que nunca esperaste escucharlos; recuerdo cuando le confesé a una amiga que adoro mi travestismo, lo hice cobardemente y por MSN, no me atrevía a darle la cara y temía su rechazo, ella lo tomó divinamente, asombrada pero abierta y receptiva, le pregunte si quería ver fotos mías vestida, ella accedió y se las envíe, fueron segundos larguísimos esperando sus respuesta, y no pude menos que asombrarme, emocionarme y sonreír de oreja a oreja cuando me escribió “¿Perra, pero si tienes mejores piernas que yo!”. No hace falta decir que es uno de los mejores cumplidos que me han hecho en mi vida, el uso del femenino, su tono de total sinceridad y el hecho que ella tiene piernas magnificas, son más que razón para guardarlo como el mejor piropo que me han hecho.

Han habido otros memorables, el primer piropo que me hicieron en persona, aquel que vino de una admiradora que nunca esperé tener, el  que me hizo un hombre en persona por primera vez, las líneas se me hacen cortas, pero si gustan puedo escribir más sobre este tema, déjenme una línea o dos y prometo tocar cada tema que ustedes deseen.

El punto es, que puede que ese toque de vanidad en mí o esa necesidad de ser apreciada en mi esplendor femenino, me lleven a ser esta junky de los cumplidos, esta adicta a los piropos, pero sólo a los sinceros, buen gusto y de buen corazón. Esos son los que hacen que una chica se sienta linda, divina y apreciada.

Por vanidad o por cariño, amo los piropos.



-Contacto:
sharom_lover@yahoo.com

Doble vida


Por Sharom Nadine

 
Mi vida es doble y hasta triple.

Todos en la vida usamos varios sombreros, padres, hijos, hermanos, trabajadores, subordinados, esposos, vecinos; pero las mujeres travestis además de estos usamos otros sombreros más, más coquetos y lindos, más vistosos y llamativos, aunque nadie los vea.

Cuando llega el tiempo de cerrarle la puerta a nuestro día común, le abrimos el closet a la fantasía, es allí donde nuestros otros roles salen a vestirse de falda y tacones, a maquillarse los ojos y a rellenarse los pechos. Es allí cuando nos convertimos en esas otras “yo” (que no es una, que son muchas), allí somos damas, niñas, mujeres, perras, diosas, modelos de pasarela, guerreras, amantes, divas, putas, señoritas, muñecas, princesas y mucho más.

Nuestra doble vida se multiplica, se hace muchas, se abre a toda una nueva serie de roles que muchas veces escondemos unos de otros; y muchas veces quien nos conoce como una, no nos conoce como otra.

De esta manera las vidas se duplican, se triplican, se hacen muchas, tantos como atuendos en un closet, y es que algo tiene esto de la doble vida, esto del secreto que se comparte con otros en las mismas situaciones, esto de que haya códigos y secretos acuerdos de no revelar al “mundo real”, quienes somos realmente.

Hace poco, después de leer una entrega de esta columna, una de las personas que más quiero y cuya opinión más me importa me felicitó y me dijo “estoy muy feliz por ti, me encanta que estés brillando tanto con tu personalidad real“, porque para ella, está es quien soy realmente, mi “otro yo“, es el disfraz, es la careta, es mi otra personalidad, y pues, debo decir que me encantó, me vuelve loca de felicidad que sea así, porque así quiero que me vea, para ella soy Sharom, para mis amigas, mis hermanas, para los chicos y chicas que me suben el ego con sus piropos, para ellos y ellas, esta soy yo, la de verdad ¡Qué feliz me hace!

Y así es como la doble vida, se triplica, se multiplica y aún sigo siendo yo.


-Contacto:
sharom_lover@yahoo.com