jueves, 28 de octubre de 2010

Hombres que se visten de mujer ???

El Travestismo en su definición más simple es el "vestir según el
código de imagen del sexo opuesto al propio", sobreentendiendo por
sexo: sexo genital.
Sin embargo, las cosas son mucho más complicadas.
Básicamente hay cuatro clases de travestismo. Unos que se originan
en la propia sexualidad y el que se fundamenta en la propia
identidad sexual.

Travestismo Fetichista
El travestismo como expresión de la propia sexualidad es
sencillamente un tipo de fetichismo, y no compromete necesariamente
a la identidad sexual de quien lo practica. Hay hombres que se
sienten hombres en su interior y que sin embargo, disfrutan de
imitar a la mujer con fines eróticos; es una forma de fantasía de
auto-transposició n al objeto sexual y de acercamiento virtual al
mismo. En pocas palabras, es una manera un tanto sorprendente de
hacer el amor sin que la pareja ideal esté presente y puede ser
considerado como un desviación de la psicología endógena y social
del sujeto.

Travestismo Histrionico
El travestismo como expresión teatral o transformismo es una de
tantas formas de expresión artística y si bien es dificil que a un
actor de renombre le guste aparecer vestido de mujer, quien es
verdaderamente actor lo puede hacer con mucha calidad y apoyado por
los caracterizadores, que buscarán obtener el personaje ideal de
acuerdo al guión o al libreto de la obra. Hay "actores" que
repetitivamente actúan como mujeres, son los llamados "Performers"
en el mundo del teatro ligero, esto se ha extendido a la televisión.
A la actuación en si misma se debe agregar la sospecha que la
caracterizació n constante es una de las cualquiera otras formas de
travestismo.

Travestismo Homosexual
El travestismo como una forma de cortejo en la
prostitución homosexual es el artificio que usa el homosexual que se
prostituye frente a sus clientes también homosexuales pero ocultos,
(homosexuales de closet) que se sentirán menos culpables al
relacionarse con alguien que tiene al menos la apariencia de una
mujer. El travesti prostituto callejero se vale de la inseguridad
del homosexual para incrementar su clientela a través del
travestismo.

Travestismo Existencial
El travestismo como expresión de la propia identidad sexual
implica que la psique no está en el fondo conforme con el propio
sexo físico y con la propia personalidad sexual pública (sexo social
adquirido). Trae entonces la producción de una personalidad sexual
privada que resuelva el conflicto entre identidad y morfología o
apariencia sexual. Por lo tanto, desde el punto de vista subjetivo
de quien lo practica, es en ese momento cuando la persona
reencuentra su unidad y coherencia sexual, y cuando menos travestida
se siente.

ENTONCES ..
¿ CUANDO UN HOMBRE VESTIDO DE MUJER NO ES UN TRAVESTIDO ?
La persona que se traviste por identificació n de identidad, sólo se
siente travestida cuando se ve obligada a producir una apariencia
conforme a su sexo físico, es decir, cuando las demás personas la
perciben como sexualmente congruente ( Paradójico ¿No? ).
Normalmente, el travestismo por identificació n con el sexo
físicamente opuesto, progresa hacia estados de mayor ansia y presión
interior por restablecer la unidad sexual (léase disforia de
género), hasta asumir la condición de transexualidad que se vive
consciente o inconscientemente desde el comienzo de l vida, e
iniciar un proceso de completa transición sexual (anatómica,
genital, social y legal).
Una persona que ha transformado totalmente su sexo físico y genital,
ya no puede considerarse travestida bajo ningún punto de vista,
porque está asumiendo la apariencia correspondiente al sexo físico
de su innata identidad psicosexual.
Puesto que la identidad sexual de una persona nacida transexual está
en muchas ocasiones escondida por el yo sexual socializado desde la
infancia (léase personalidad sexual inducida), ocurre en esos casos
que el travestismo es la generación de una personalidad sexual
alternativa (casi siempre en privado), y suele ser durante mucho
tiempo la única manera de adquirir coherencia sexual subjetiva,
hasta que en algún momento, la propia identidad sexual es asumida
con plena conciencia (lo que requiere auto-reconocimiento de los
propios instintos, recuperación de la autoestima e independencia
personal), para actuar desde uno mismo, desinhibidamente y no desde
los condicionamientos sociales.
El encuentro momentáneo con la propia y coherente verdad sexual, que
la persona travestida experimenta cuando asume la personalidad
sexual que es congruente con su identidad sexual profunda, le
produce estados de euforia y gozo que liberan sus energías sexuales
con toda naturalidad y la pueden llevar al orgasmo. A su vez,
cualquier estado de excitación sexual de esa persona cuya identidad
sexual aún no se ha vuelto pública y permanente, hace que
automáticamente emerja su identidad sexual fundamental, ya que los
instintos sexuales inherentes al individuo se despiertan y se
activan, y sobreviene el deseo irreprimible de expresarse, cosa que
en el estadio de cotidiano enmascaramiento de identidad, consiste
todavía en el acto episódico de travestirse.
En este sentido, esta respuesta sexual y psicológicamente eufórica
que algunos psiquiatras denominan "autoginefilia" , es de hecho un
indicador de la verdadera identidad sexual de la persona, y de la
coherencia sexual que se produce con el alineamiento de su forma, de
su apariencia y de su personalidad con su identidad sexual. En
ningún caso la autoginefilia (léase gustarse a sí misma) puede ser
tomada como un síntoma de un desorden mental de género padecido por
un varón, sino la señal de que se está en presencia de una mujer
psicológica en etapa de reconocimiento absoluto de su identidad
sexual verdadera.
El travestismo en este caso no es ni un acto sexual, ni una
desviación psicosocial del sujeto, sino la manifestación de su
genuina personalidad sexual, condicionada y limitada por sus
inapropiados genitales y anatomía, y es el vehículo para la
recuperación paulatina de su integridad sexual. Conforme la práctica
del travestismo le permita llegar a reconocerse plenamente en sus
sentimientos de género y emprender finalmente el ajuste de su sexo
físico y social, obtendrá la unidad sexual definitiva, la paz de su
alma y la erradicación de su hasta entonces latente conflicto
transexual.

2 comentarios:

  1. Lo triste es que en el fondo no hay gran cosa física en el transvestismo. Yo soy una mujer heterosexual y jamás me he maquillado, no uso tacones porque son incomodísimos, sólo llevo faldas en verano porque en invierno paso frío, y durante casi toda mi vida he llevado el pelo corto para no tener que andar preocupándome por el peine (aunque la peluquería es otro problema, porque las aborrezco). En fin, que cuando un hombre se viste de mujer, por la razón que sea, se amolda a unos estereotipos absurdos contra los que llevo toda la vida luchando, y no me hacen ningún favor. Todavía estoy esperando a que un señor con barba me diga que se siente mujer, o que un heterosexual reconocido se vaya a trabajar con los tacones y la corbata porque le da la gana. Pero no, todo el asunto es disfrazarse de mujer objeto; pues no, las mujeres no somos esa cosa con medias, tacones, maquillaje, escote y repeinado. Somos mujeres lo mismo con ropa militar que con negligé, pero algunas no nos sometemos a más reglas que las de la comodidad y, como ellos, a lo que nos viene en gana en cada momento; nosotras podemos, porque hemos luchado por ello, y ellos deberían hacer lo mismo, pero sin implicarnos. Estos hombres, al someterse de forma radical a los tópicos estéticos sobre la mujer, hacen un flaco favor a las feministas, a las personas racionales y a las mujeres en general, pero uno grande a publicistas cabrones, explotadores varios de la imagen de unos y otros, y vendedores de moda en todos los aspectos de la vida. Por lo demás, que cada uno se vista de lo que le parezca mejor, pero que dejen de identificar ciertas apariencias con lo que se espera de una mujer.

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    1. No creo que estén pensado eso, ya que el hombre no comprende eso por culpa de que no mucha gente es muy analítica, es el símbolo de lo que representa esa ropa, te admiro mucho por luchar contra estereotipos, pero recuerda que una persona debe ser equilibrada y los travestís no están intentando agreder a tu genero en ningún sentido, ellos solo saben que social mente solo es aceptado para la comunidad que se pongan esas prendas y no miran la horrible manipulación mental que simboliza para las mujeres esas prendas por parte de los magnates de la moda como tu misma insinúas, un saludo cordial da gusto leer gente lista.

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